Catalina de Bora

Unos 5 años después de que Lutero clavara las 95 tesis, otro suceso marcaría su vida. Leonardo Kopp, uno de sus amigos, un comerciante que entregaba su mercancía en un monasterio en la ciudad de Nimbschen, ayudó a 12 monjas a escapar del monasterio. Una de ellas de nombre Catalina de Bora, había motivado el interés por la Reforma, con lo que un pequeño grupo se encontraba dispuesto a escapar así que aprovechando la entrega nocturna de barriles con pescado, acordaron que ellas entrarían a los barriles cuando fueran por ellos la mañana siguiente, para escapar a Wittenberg donde la Reforma se había establecido.

La historia de Catalina estaba marcada por la vida con las monjas, ya que desde los 5 años había sido llevada a un convento, sus tías eran de las principales monjas en el monasterio de Nimbschen, donde aprendió a leer y escribir así como nociones de latín, con lo que podía considerársele una mujer sumamente preparada dadas las precarias condiciones de la educación para las mujeres en aquella época.

El 8 de abril de 1523, Lutero le escribe a Wenceslaus: “Ayer recibí a nueve monjas de su cautiverio en el convento de Nimbschen”. Lutero ayudó a encontrar esposos para las monjas de entre los estudiantes de la Universidad de Wittenberg y encontró esposos para todas ellas excepto para Catalina que no aceptaba otro pretendiente sino que tenía sus ojos puestos en el mismísimo Martín Lutero. Primero se pensó que la mujer se casaría con un estudiante de la Universidad de Wittenberg, Jerome Baumgartner. El Dr. Caspar Glatz era el siguiente pretendiente, pero Catalina no sentía “ni deseo ni amor” por él.

Lutero sentía que no era un buen marido, ya que había sido excomulgado por el Papa y era perseguido por el Emperador. En mayo a principios de junio de 1525 se conoció en el círculo íntimo de Lutero su intención de casarse con Catalina. Para evitar cualquier objeción por parte de sus amigos, actuó rápidamente: en la mañana del martes 13 de junio de 1525 se casó legalmente con Catalina, a quien afectuosamente llamaba “Katy”. Ella se mudó a la casa de su marido, el antiguo monasterio agustino en Wittenberg, y comenzaron a vivir en familia. Así es, otro de los símbolos de la Reforma: Un monje y una monja, casados.

Antes de la Reforma, casarse era visto como poco espiritual ya que implicaba estar demasiado preocupado por los negocios de esta vida, así en la idea del católico romano, alguien que realmente quería dedicar su vida a Dios se casaba, pero las monjas con Cristo y los monjes con la Iglesia. Pero este concepto no es bíblico. La Reforma permitió que se redescubriera el verdadero propósito de la creación de Dios para el matrimonio.

El matrimonio tomó como casa un antiguo monasterio agustino de Wittenberg, que Juan Federico I de Sajonia, hijo del protector de Lutero (Federico III de Sajonia), había cedido al matrimonio como regalo de boda.

Catalina se levantaba muy temprano, su esposo la llamaba “la estrella de la mañana de Wittenberg”, su día comenzaba a las 4 de la mañana, ya que Catalina adquirió inmediatamente la tarea de administrar y de manejar las tenencias extensas del monasterio, de la crianza y de la venta de ganado y del funcionamiento de la cervecería, para mantener a su familia y a los estudiantes y visitantes que buscaban audiencias con Lutero. En tiempos de enfermedades muy extendidas, Catalina utilizaba el monasterio como hospital, cuidando a los enfermos junto a otras enfermeras.

Durante su matrimonio con Lutero, tuvieron seis hijos, de los cuales las dos primeras hijas murieron con ocho meses y 13 años, respectivamente. Su hija, Margaretha, nacida el 17 de diciembre de 1534, casada con el noble prusiano George von Kunheim, falleció en 1570 a la edad de 36 años; es el único linaje de Lutero que se mantiene hasta la actualidad.

No gozaban de gran bienestar económico, sino de lo poco que cobraba Lutero y del alquiler de alojamiento que ofrecían a los caminantes y peregrinos y en ocasiones llegaban a sus puertas niños huérfanos de las familias de ambos de los que también se hacían cargo.

Lutero estaba enamorado de su esposa tal y como lo demuestra en sus cartas. Catalina von Bora, además de trabajar, cuidar, educar, encontraba tiempo para leer la Biblia. Así mismo, podemos destacar de su vida que encontró tiempo para leerla entera y meditarla en su corazón. Su matrimonio con Lutero duró 20 años hasta que fallece este. Y Lutero siempre encontró en ella un apoyo y fortaleza para continuar la Reforma aún en los tiempos de mayor adversidad.

Cuando murió Lutero, en 1546, la vida de Catalina fue muy difícil ya que a causa de la guerra y de la plaga, Wittenberg se vino a la ruina e incluso tuvo que dejar la ciudad. A su regreso encontró su granja totalmente en ruina y sin el sueldo de sus esposo se encontraba en la bancarrota. Sin embargo en sus cartas se lee como su esperanza se encontraba totalmente en Cristo, de quien dependía totalmente. El 20 de diciembre de 1552, Catalina murió.

Adaptado de 5minutesinchurchhistory.com “Mrs Luther” por Dr. Steven Nichols,
Podcast: 5minutesinchurchhistory

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